
Hace dos fines de semana nos acercamos a visitar el pueblo abandonado de Vallemoru. Era mi tercer intento por llegar allí, la primera vez me faltó tiempo, iba yo sólo y no quería quedarme a oscuras en el monte. La segunda vez me echó el mal tiempo. Esta vez aunque llovía al principio, el tiempo empezaba a mejorar, las nubes iban subiendo y el paisaje era fantasmal. Además la comapñía era buena, ¿qué más se podía pedir?. Lleguamos al pueblo, lo exploramos y disfrutamos de un día precioso.
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Os recomiendo esta visita antes de que los alcaldes y políticos de turno lo destrocen construyendo una carretera y edificando hoteles y centros etnográficos para colocar a sus amiguitos de turno; y que los Domingueros pisa-praos, de coche y 20 minutos de caminata, lo invadan con su equipamiento Decathlon recién comprado para la ocasión. Al menos esas son las noticias que corren por los periódicos astures. APROVECHAD para conocer Asturias como era antes de que acaben con ella!!
Os adjunto aquí un texto informativo que encontré sobre el pueblo:
Vallemoru (Concejo de Ponga, Asturias)es un pueblo deshabitado, que pertenece a la parroquia de Taranes. Ubicado en medio del cordal de Ponga, en un acantilado sobre el río Semeldón, Vallemoru se quedó sin habitantes hace ya muchos años. El ultimo habitante Juan, se marcho a principios de los 80. La falta de luz y carretera, de agua corriente y unas buenas condiciones de vida tuvieron la culpa y sus habitantes se desperdigaron por todo el mundo, aunque la mayoría se quedó en Ponga, en las tierras de sus antepasados.
Las leyendas ponguetas hablan en Vallemoru de una gente alta, más rubia que el resto, y de ojos claros, un pueblo «noble y arrogante» como dicen en Ponga, «en el que todos eran medio poetas e inteligentes, y con unas dotes para las artes y el pensamiento impresionantes». Actualmente Vallemoru, cuyo nombre significó en un tiempo el valle oscuro, representa hoy más que nunca esa oscuridad, un pueblo fantasma donde ya no vive nadie, donde los rebecos se resguardan de la lluvia en los soportales de antiguas casas de piedra, casas cubiertas de hiedra y cuyos tejados guardan el secreto de las antiguas tejas de madera, del arte de un mundo olvidado.
Aun hoy sigue siendo visitado por muchos montañeros y turistas a los que les pica la curiosidad de visitarlo. Actualmente aún hay muchas casas que no están en ruinas y a las cuales los propietarios visitan siempre que pueden.
Las leyendas ponguetas hablan en Vallemoru de una gente alta, más rubia que el resto, y de ojos claros, un pueblo «noble y arrogante» como dicen en Ponga, «en el que todos eran medio poetas e inteligentes, y con unas dotes para las artes y el pensamiento impresionantes». Actualmente Vallemoru, cuyo nombre significó en un tiempo el valle oscuro, representa hoy más que nunca esa oscuridad, un pueblo fantasma donde ya no vive nadie, donde los rebecos se resguardan de la lluvia en los soportales de antiguas casas de piedra, casas cubiertas de hiedra y cuyos tejados guardan el secreto de las antiguas tejas de madera, del arte de un mundo olvidado.
Aun hoy sigue siendo visitado por muchos montañeros y turistas a los que les pica la curiosidad de visitarlo. Actualmente aún hay muchas casas que no están en ruinas y a las cuales los propietarios visitan siempre que pueden.
(Texto sacado de: http://fr.toprural.com/pueblo.cfm?id=33050080300&nombre=Valle%20del%20Moro )
Y aquí el enlace a mi álbum de fotos de esta excursión:
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